Saturday, November 8, 2014

La Banda Oriental en el Siglo XVIII (primera parte)

Los conflictos Hispano - Lusitanos y sus proyecciones.


Al comenzar el siglo XVIII, el hecho más significativo que marcaba un cambio sustancial en la vida de la Banda Oriental había sido la fundación portuguesa de la Colonia del Sacramento, concretada en 1680.

La fundación portuguesa en territorio español de la Banda Oriental, alertó a los españoles sobre los ya demarcados intereses portugueses por el territorio oriental, con lo cual se inició en esta linde fronteriza, despoblada y sin aparentes riquezas a excepción de la ganadera desparramada por las deshabilitadas praderas, una serie de conflictos, cuyos resultados variaron muchas veces por vicisitudes que atravesaban las relaciones diplomáticas entre España y Portugal.

Precisamente cuando comenzaba el siglo XVIII, la Nova Colonia do Sacramento, luego de haber surgido ataque de las fuerzas españolas provenientes de Buenos Aires, había vuelto a quedar en manos portuguesas en virtud de un acuerdo diplomático anterior firmado entre España y Portugal y ratificado por un tratado en 1701.

En 1705 España y Portugal estaba nuevamente en guerra en Europa. En el río de la plata, el conflicto repercutió con nuevas operaciones dirigidas desde Buenos Aires contra la Colonia, que fue reconquistada y despoblada.

La guerra de sucesión española también provocó consecuencias para la Colonia.
Por el Tratado de Madrid, España renunció a sus derechos sobre ella en 1715; este hecho provocó serias amenazas para España. En efecto, la nueva Colonia, reconstruida, actuó intensamente como centro de comercio impulsando el contrabando hacia el puerto de Buenos Aires.

Por otra parte, se construyó como centro desde el cual empezó la expansión sobre la campaña oriental, inclusive, haciendo preparativos para un establecimiento lusitano en la bahía de Montevideo. Este peligro fue conjurado con la fundación de Montevideo por el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala.
En 1750, el Tratado de Madrid, por el que se procedió a una delimitación de posesiones hispanas en América, dispuso la devolución de la Colonia a España. Sin embargo, Colonia permaneció en manos portuguesas y el Tratado de Madrid fue anulado años después por  el Tratado del Pardo (1761).

En 1762, durante la llamada "Guerra de 7 años", en el que España y Portugal se enfrentaron como parte de opuestas coaliciones, el gobernador de Buenos Aires, Cevallos, sitió y ocupó Colonia. Pero su esfuerzo quedó frustrado al finalizar la guerra con el Tratado de París, pues España resolvió devolver la colonia a Portugal.

El último episodio de la disputa ocurrió en 1777. Decidida a afirmar sus posesiones en el  Río de la Plata, España convirtió estas tierras en un nuevo virreinato. Su primer virrey fue Pedro de Cevallos, se apoderó de Colonia y la destruyó. La nueva situación fue consolidada ese mismo año por el tratado de límites de San Ildelfonso, después de la cual Colonia quedó definitivamente en manos españolas.


Fundación de Montevideo.

En el marco de estos conflictos entre portugueses y españoles debe situarse la decisión española de fundar en la Bahía de Montevideo una fortificación, la primera que daría comienzo a la colonización oficial española en territorio oriental.

La fundación de Montevideo constituye, dentro del proceso colonizador rioplatense, un hecho tardío, sintomático de la escasa importancia que durante mucho tiempo se le había atribuido a la Banda  Oriental por parte de las autoridades españolas.

Existieron algunos proyectos de los gobernadores bonaerenses para crear una población estable en la Bahía de Montevideo, pero esos proyectos no llegaron a concretarse en la realidad. La paz de 1715 y los peligros de la expansión portuguesa que ella implicaba sobre toda la banda oriental, dio el impulso para que se concretaran los planes que tuvieron al fin su realización; ocurren que la disposiciones del mencionado tratado se presentaban para una interpretación que otorgaba derechos sobre territorios orientales tan imprecisos que podían comprender desde la Colonia hasta la Bahía de Montevideo.

Entre 1716 y 1717, Felipe V recomendó especialmente al gobernador de Buenos Aires, Don Bruno Mauricio de Zabala, que impiediera todo intento portugués de establecimiento en Montevideo o Maldonado y para que a su vez fortificara  y poblara esos lugares.

El inusitado interés que la corona de golpe demostró, respondía a la necesidad de cortar la expansión portuguesa, pero además, también para hacer acto de presencia en un territorio que le pertenecía y que empezaba a ser acechado por la presencia de bucaneros y de embarcaciones inglesas, interesadas ya en la zona. Un intenso contrabando - que evadía considerables ganancias - se concretaba no sólo por la Nova Colonia, sino por faenas clandestinas que abundan en las praderas de la Banda. Una única alternativa surgía capaz de quebrar ese estado de cosas: poblar. 

Sin embargo, el gobierno de Buenos aires se mostró algo reticente al cumplimiento de la recomendación real ; se argumentó falta de recursos y de familias dispuestas a instalarse en el lugar. Para algunos autores, estos argumentos, aunque válidos, escondían  el propósito de Buenos Aires de retrasar  el poblamiento que podía convertirse en rival de la capital.

Por último la iniciativa portuguesa de establecer un segundo puesto de avanzada en la ensenada de Montevideo, definió la situación. En efecto, el 22 de noviembre de 1723, el Maestre de Campo Manuel de Freitas Fonseca, siguiendo órdenes del rey de Portugal, iniciaba al frente de su expedición la construcción de la fortificación.

Proceso Fundacional.

El contraataque no se hizo esperar y para enero de 1724, Zabala había iniciado la contraofensiva, No se llegó al enfrentamiento. El 19 de enero Freitas Fonseca reembarcó él mismo sus tropas y los españoles quedaron al día siguiente dueños de la situación.

El paso siguiente fue la continuación de la construcción de la fortificación, dirigida a tales efectos por el Ing. Domingo Petrarca. Fue en esta etapa que colaboraron alrededor de un millar de indios tapes provenientes de las misiones jesuíticas . A estos primeros pasos siguieron los del poblamiento del lugar. El mismo se cumplió en una serie de etapas:


1724
Llegada de las primeras familias provenientes de Buenos Aires.
Se trataba de apenas seis familias totalizando 34 personas. Estas  6 familias eran encabezadas por Jorge Burgues, Sebastián Carrasco, Juan Bautista Caillo, Juan Antonio Artigas, José Gonzalez de Melo y Bernardo Gaytán.
1726    
Llegada  de familias provenientes de las islas de Canarias. Se trataba de un total  de 13 familias que totalizaban 96 personas, incluyendo hombres, mujeres y niños. Hizo posible el traslado de estas familias en Buenos aires, Francisco de Alzáibar, quien recibió a cambio del servicio prestado, una serie de beneficios especiales.

- 28 de Agosto. Auto de creación de la ciudad dictado por Zabala con el nombre de San Felipe y Santiago de Montevideo.


- Amansamiento de la ciudad a cargo del ingeniero Petrarca, dividiendo la ciudad, según la costumbre española, en manzanas de doce varas de ancho. El aspecto general que guardó la ciudad fue la del clásico damero.

-Reparto de solares coincidentemente con la tarea anterior; Pedro Millán realizó el reparto de solares, reservando ya los lugares destinados a la futura Plaza Matriz y al Cabildo.

-20 de Diciembre. Empadronamiento de los primeros pobladores, tarea también asignada a don Pedro Millán, que continuó hasta fines de 1728.

-24 de Diciembre.Fijación de la Jurisdicción de la ciudad; se fijaron los límites de la ciudad, los cuales fueron: por el oeste, el arroyo Cufré; por el sur, el Río de la Plata; por el este las sierras de Maldonado y el cerro Pan de Azúcar y por el norte los cabezales de los ríos San José, Santa Lucía , el camino de Faeneros y los cerros de Ojosmín.


1727- Fijación  del ejido y los propios de la ciudad.
- Reparto de las primeras chacras, a cargo de Millán entre otros vecinos.
Las chacras se repartieron por ambos márgenes del arroyo Miguelete, con una extensión de 200 a 400 varas de frente sobre el arroyo y una legua de fondo. se debía edificar vivienda e iniciar cultivos en el plazo de tres meses.
       
1728
- Reparto de estancias. El primer reparto fue de 22 estancias de 3000 varas de frente y una legua y media de fondo; la mayor parte de ellas estuvieron ubicadas sobre el arroyo Pando y sobre Carrasco. 
                                                           
1729    
- 20 de Diciembre. Fundación jurídica de la ciudad; Zabala ordena se forme el "Cabildo, Justicia, Regimiento.
- Arribo a Montevideo de 25 familias más provenientes de las Islas Canarias, que completaron el contrato de Alzáibar. Ingreso de un contingente de soldados.

1730- Designación de los integrantes del Cabildo. Con la instalación del primer Cabildo el 1º de enero se considera finalizado el proceso fundacional de Montevideo.


Primeros pobladores de la ciudad.

La población inicial de Montevideo provino de Buenos Aires, Islas Canarias y presumiblemente ingresaron familias de Tucumán, Santa Fe, Corrientes y Asunción. En general se trató en todos los casos de familias muy jóvenes con hijos chicos, cuando los había.

Como espontáneamente no fue sencillo encontrar candidatos dispuestos a afincarse en estas márgenes del Plata, la gobernación de Buenos Aires, hizo públicos los privilegios que recibían los primeros pobladores del lugar de acuerdo con lo prescrito por las Leyes de Indias: ser reconocidos "hijosdalgo y personas nobles de linaje y solar conocido"; otorgamiento de un solar en planta urbana y una chacra y estancia fuera de ella; 200 vacas, 100 ovejas, ayuda de transporte de materiales para sus construcciones, así como mano de obra indígena; exención de impuestos.  Para obtener la propiedad de las tierras a repartirse debían cumplir un lapso de permanencia en las  mismas no inferior a 5 años.

Los vecinos se vieron sujetos a la rigidez de la vida militar; no debe olvidarse que se trataba
 de una fortificación con guarnición militar permanente, en que la delimitación entre la jurisdicción civil y militar estaba muy poco definida, razón por cual el Cabildo y Comandantes, chocaban alternativamente en defensa de sus atribuciones y derechos.

Cuando por Real cédula del 22 de diciembre de 1749, Montevideo se convirtió en Gobernación política militar, dentro de los límites señalados por Millán, la ciudad pudo gozar de una mayor autonomía, principalmente con respecto a las autoridades bonaerenses y además empezaba ya a verse acompañada de diseminadas poblaciones que también conformaron los primeros pasos del poblamiento oriental.

las actividades de los primeros pobladores estaban, pues, ceñidos al cultivo y cría de ganado y para ello estaban prescritas las normas a sujetarse. En ellas se percibe la tradicional costumbre española de la explotación comunal de bienes y tierras; así por ejemplo, los ganados orejanos hallados en la jurisdicción de la ciudad, no podían ser aprovechados en forma individual, sino en tarea común tanto para la faena, arreo o corambre. De igual manera el usufructo de pastos, aguas, montes, leñas y frutas silvestres y el uso de caminos.


Organización administrativa de la Banda Oriental luego de la fundación de Montevideo.


Antes de la fundación de Montevideo la totalidad de la Banda Oriental dependió primero de la gobernación del Río de la Plata con sede en Asunción y luego cuando a partir de 1617 la gobernación se dividió en dos, dependió de la gobernación del río de la Plata cuya capital pasó a ser Buenos Aires.
Cuando Montevideo se fundó, la Banda Oriental quedó dividida en tres jurisdicciones desde un punto de vista administrativo. Ello significó que hasta fines de la época colonial tres centros diferentes ejercían su autoridad en determinadas partes de la Banda :

* En la parte sur, en la estrecha franja paralela a la costa del Río de la Plata, Montevideo ejercerá autoridad.

* En la parte central, entre el fin de la jurisdicción de Montevideo y el Río Negro los territorios correspondientes dependieron de la jurisdicción de Buenos Aires.

* Entre el alto Uruguay y el Río negro, abarcando gran parte del actual Río Grande do Sul, se extendía la jurisdicción de las Misiones y luego de la expulsión de los Jesuitas, del Yapeyú (1767).

Esta división tripartita del territorio oriental creó inconvenientes a su población. Ello es fácil de comprender si se piensa que tres centro distintos con normas, disposiciones, reglamentos y criterios diferentes, aplicaban su autoridad sobre un pedazo de territorio. Ello quería decir que para un poblador de la Banda Oriental que estuviera ubicado en la región próxima al Río Negro, al sur o al norte del mismo, debía obedecer disposiciones provenientes de sus centros de autoridad respectivos y más engorrosa aún, todo trámite que debiera concretarse requería el traslado del interesado al lugar con las consabidas molestias que ello traía consigo, máxime dadas las dificultades en la comunicación que existían.

Pero no solo se trató de molestias a la población, sino de trastornos en el desarrollo de una administración eficiente, ya que el principio básico de unicidad de criterio para manejo del territorio, estaba ausente. Eso trajo graves consecuencias prácticas, por ejemplo a lo atinente a la tramitación de registros de propiedad de la tierra, puesto que todo intento de legalizar una situación de ocupación de la misma o de su compra, requería, si estaba en jurisdicción bonaerense o de las Misiones, el traslado del interesado al centro de la ciudad correspondiente.

A su vez, Montevideo, a comienzos del siglo XIX, había crecido sustancialmente en importancia y movimiento, por lo que su jurisdicción artificialmente reducida conspiraba contra el desarrollo posible de la ciudad.

Los Tratados de Límites.

Los enfrentamientos con portugueses llevaron a la necesidad de acordar, paulatinamente, los límites que marcaban derechos sobre jurisdicciones. En el siglo XVIII el curso de los acontecimientos había dejado sin efecto el Tratado de Tordesillas, ya que Portugal, desde que tuvo conciencia del Nuevo Mundo descubierto, nunca se resignó a guardar para sí solo la breve franja entre el Atlántico y la linea de San Vicente que  el tratado asignaba..
Por ello, durante el siglo XVII los portugueses ampliaron su espacio colonial, a través de las "bandeiras" y a través de sus ejércitos.

A comienzos del siglo XVIII, enfrascados con España en conflicto por la Colonia del Sacramento y por las vicisitudes de la política europea, se había firmado entre ambos países el Tratado de Madrid, el cual sin embargo finalmente fue dejado sin efecto.
Por último, hacia 1777, cuando la presencia española en las lindes con las posesiones portuguesas se había consolidado, cuando España había demostrado claramente también su interés por estos territorios, decidiendo la creación del Virreinato del Río de la Plata, concretó con Portugal la firma de un nuevo tratado de límites, el último tratado de importancia relativo a límites americanos firmado entre España y Portugal.

El Tratado de San Ildefonso de 1777.

Establecía  una delimitación entre américa portuguesa y la América española, reproduciendo en sus límites generales los límites establecidos anteriormente en el Tratado de Madrid. Las mayores variantes se relacionan con la frontera rioplatense: el territorio de las antiguas misiones jesuíticas quedaba en el poder de España; en cambio, el territorio del Río Grande se adjudicaba a Portugal.

La linea fijada por el tratado de San Ildefonso partía del Océano Atlántico, en la desembocadura del Arroyo Chuy. Entre dicho arroyo y el pequeño arroyuelo Tahin, que unía la Laguna Merín y la Laguna Manguera, se extendía una amplia zona neutral de alrededor de 8.000 Km2, que comprendía la Laguna Merín y los territorios adyacentes.

Hacia el norte de la zona neutral, la linea partía de la boca del Piritaní, en el San Gonzalo y llegaba, siguiendo la cuchilla del Tape hasta la desembocadura del Pepirí Guazú en el Paraná, era posesión portuguesa. La linea tenía en toda su extensión una zona neutralizada de una legua de ancho.

Nunca se llegó a establecer una demarcación definitiva sobre el terreno, siguiendo las líneas establecidas por el Tratado. A pesar de que vinieron comisiones demarcadoras, integradas también por hombres de ciencia, no se lograron acuerdos sobre múltiples puntos que fueron objeto de interpretaciones distintas. De todas maneras, la presencia de diversos hombres de ciencia en estos territorios, contribuyó al conocimiento de la geografía.

La línea de San Ildefonso fue violada progresivamente por los portugueses. Entre 1790 y 1800 ocuparon la zona neutral de la Laguna Merín. Durante la guerra de 1801 entre España y Portugal y aún después de firmada la Paz de Badajoz, los portugueses avanzaron por el centro y por el norte y ocuparon las Misiones Orientales llevando de hecho la frontera hasta el Ibicuy.















Thursday, November 6, 2014

El Movimiento Juntista Hispanoamericano de 1808 y 1809

La apetencias imperialistas de los franceses, traducidas en las misiones negociadoras que enviaron a distintas partes del continente americano, como las reiteradas exhortaciones del movimiento juntista español por contrarrestar dichos avances, condujeron a los hispanoamericanos a la celebración de "juntas como en España."

Sin embargo, la similitud aparente que reunió a ambos movimientos juntistas, peninsular e hispanoamericano, fue solamente formal y consistía en que ambos lugares se formaron juntas y proclamó "lealtad a Fernando VII". En lo sustancial, España e Hispanoamérica ofrecían diferencias apreciables, porque también era distinta la situación española de la hispanoamericana.En efecto, en España las juntas aparecieron como una solución de emergencia para enfrentar una situación extraordinaria: ni estaba en su entorno el rey considerado legítimo ni ocupaban su lugar las autoridades que podían legalmente actuar en su nombre.
En América, la situación era distinta. Las autoridades que actuaban en nombre del rey (virreyes, capitanes generales y Reales audiencias), se mantenían intactas y la amenaza extranjera, si bien existía, no tenía la urgencia y gravedad que presentaba en España.

Por lo tanto el movimiento juntista hispanoamericano, aunque con raíces comunes con los sucesos españoles, enfrentó otras problemáticas de carácter local que se mezcló con las circunstancias que la metrópoli estaba viviendo: el viejo antagonismo provocado por la dependencia que oponía, en diferentes niveles,a criollos, peninsulares, indígenas y mestizos. Por eso el movimiento juntista americano derivó, en el transcurso de los años subsiguientes, en un derrotero muy diferente del que España había soñado para sus posesiones de ultramar. Sin embargo, en 1808, ni los españoles peninsulares, ni los españoles americanos, vislumbraron esa posibilidad.

Consecuencias del movimiento juntista hispanoamericano.

La consecuencia más notoria fue poner en evidencia la crisis del régimen español. El resquebrajamiento del proceso colonial, anunciando por la disconformidad  de los criollos y los fallidos intentos de los precursores de la revolución, se ponía plenamente de manifiesto en esta serie de acontecimientos en lo que aún, sin embargo, se mantenía como principal bandera, el vínculo de fidelidad de España.

Sin embargo, poco o nada quedaba del andamiaje español, en tanto que las juntas ponían de manifiesto el desprestigio de las antiguas instituciones, en tanto cada vez se evidenciaba más la ineficacia de las mismas para enfrentar las situaciones de emergencia en la medida en que, también con relativa facilidad, autoridades del peso político y del prestigio de virreyes, hubiesen  sido removidas con facilidad,( Iturrigaray, México 1808) o hubiesen sido acusados de traición,( Liniers, Río de la Plata, 1808) sin mayores repercusiones desde la metrópoli.

Por último la experiencia  política de la formación de las juntas, estimuló las viejas aspiraciones políticas de los criollos, que habiendo tenido la oportunidad de realizar su primera experiencia de gobierno, difícilmente se resignarían a ser dejados nuevamente de lado.

El temor que estos hechos provocaron en los sectores peninsulares, la certeza de la falta de respaldo efectivo desde la metrópolis para reafirmar sus posesiones, condujo a aquellos a la aplicación inflexible de enfrentamiento con los criollos, que llevaría inexorablemente a la revolución.

Principales movimientos juntistas de 1808-1809.

 Los principales movimientos juntistas de esta etapa ocurrieron en : Bogotá, México, Montevideo, Buenos Aires, Chuquisaca, La Paz, Quito. Sin entrar a detallar sus características particulares, cabe señalar que en estos movimientos, los grupos peninsulares fueron curiosamente los primeros en desobedecer las directivas metropolitanas y con ello asestar los primeros golpes a la administración colonial.

En México, por ejemplo, al conocerse el pedido de España de que se organizaran juntas, un grupo de criollos, amparados en la teoría que al estar prisionero el rey de España, la autoridad había recaído en el pueblo, le otorgaron al cabildo- la institución más representativa de los intereses de la comunidad criolla local- el carácter de Junta. El virrey Iturrigaray apoyó la iniciativa que, sin embargo,fue duramente resistida por el grupo españolista, que se pronunciaba desde la Real Audiencia. Contando con respaldo militar, este grupo destituyó al virrey y encarceló a los principales dirigentes del movimiento.

El movimiento juntista hacia 1810.

Hacia 1810 la difícil situación española se había complicado más aún. la resistencia popular recibía sucesivos reveses, y el otrora liberado suelo español apenas se circunscribía, en 1810, a la ciudad de Cádiz.
Allí la Suprema Junta de Sevilla había decidido la creación de un Consejo de Regencia y luego se había disuelto. Allí también los peninsulares, en un desesperado intento por mantener la unidad de la monarquía española, habían declarado desde las cortes instaladas en setiembre de 1810, la igualdad de los derechos entre europeos y americanos y la promesa de olvido de los actos de desobediencia protagonizados por los hispanoamericanos.

La tendencia liberal de las Cortes se puso de manifiesto en otras disposiciones más:
represión de abusos que se cometieron en la persona y bienes de los indios, eliminación de antiguas prohibiciones relativas a cultivos e industrias, acceso de los criollos para la ocupación de todos los cargos públicos, otorgamiento de un derecho de representación equivalente al de los metropolitanos.
Sin embargo, tanto las proclama formuladas, como los planes militares de reconquista, no podían llevarse a la práctica y la importancia que la metrópoli demostraba a sus colonias, fue captada en el ambiente hispanoamericano. Fue así, que el antagonismo entre los grupos criollos y las autoridades residentes en América, se vio  acrecentado luego de los sucesos de 1808 y 1809. En efecto, los virreyes y capitanes generales, con su prestigio y autoridad muy disminuidos, sabiendo que no podían esperar de España para sostenerse, radicalizaron sus posturas imposibilitando toda tentativa de acercamiento. El proceso revolucionario se iniciaba imperceptiblemente.


Los Sucesos Españoles de 1808.

A comienzos del siglo XIX el impulso reformista de los Borbones se había detenido. La acción renovadora que bajo Carlos III y sus ministros, actualizara España, se había convertido durante el reinado de Carlos IV, en una fórmula vacía.
En tanto el ministro Godoy fijaba las directivas del gobierno, sus opositores se habían alineado en trono al príncipe Fernando, en espera de un cambio de gobierno que convirtiera al heredero en rey. A su vez, la intervención francesa iba en aumento desde que Napoleón, en su intento de imponer el bloqueo continental para arruinar así a la economía británica, necesitaba cubrir las costas europeas. La alianza que  España contrajo con Francia dese 1796, le obligó a aquella a involucrarse cada vez más en los conflictos del imperio.

En 1805,la derrota de Trafalgar le había aislado de su mundo colonial; en 1807 los tratados firmados en Fontainebleau por los que se establecía la división del reino de Portugal, para poder realizar las operaciones militares contra aquel país; marcaron el fin de la ya menguada independencia española, al ocupar los ejércitos franceses las principales plazas españolas.La oposición que estos hechos provocaron, se manifestó  en el círculo de poder español con el estallido de un levantamiento en Aranjuez, llevado a cabo por partidarios del Príncipe de Asturias. Carlos IV debió abdicar a favor de su hijo, que  se titularía a partir de entonces Fernando VII. La extensión del motín hasta Madrid, la intervención de las fuerzas de ocupación francesas en el asunto apoyando al rey  y la confusión, fue aprovechada por Napoleón. A partir de entonces, maniobrando diplomáticamente, congregó en Bayona a la familia real.
Aprovechando las circunstancias opuso a unos contra otros y logró que Carlos y Fernando abdicaran; mientras tanto, el pueblo español en Madrid iniciaba la resistencia española contra el invasor, que luego se propagaría por las demás regiones de la península.
La resistencia al invasor tendrá en un primer momento el carácter de acciones aisladas en las distintas regiones. Como las autoridades principales habían claudicado, el pueblo debió crear organismos dirigentes nuevos, que tuvieran a su cargo la dirección de la  lucha; esos organismos fueron las Juntas Locales. Durante el periodo las fuerzas de resistencia obtuvieron importantes éxitos, el principal de los cuales fue la victoria de Bailén, luego de la cual gran parte del territorio español quedó libre de fuerzas francesas. Fue entonces que las Juntas Locales decidieron concretar la dirección de la lucha en un organismo que dirigiera la totalidad de los territorios liberados, emprendiera las tareas de reorganización y prosiguiera la lucha contra el invasor.
Así se formó, en setiembre de 1808, la Junta Central Gubernativa, que inició sus tareas en Aranjuez,pero que luego fue trasladada a Sevilla. La Junta trató de mantener la unidad del estado español y para ello, en 1809, frente a las amenazas francesas lanzó una importante proclama en la que destacaba que las colonias americanas no eran tales, sino miembros integrantes de la monarquía española con derechos de representación. Sin embargo, en los hechos, cuando a partir de 1810 los reveses militares obligaron a la junta a disolverse-previa designación de un Consejo de Regencia integrado por 5 miembros y de convocar a las Cortes para elaborar una Constitución- los propósitos anticipados no se cumplieron, ya que  la representación americana no era igual numéricamente a la de la península y la ansiada libertad de comercio era una vez más denegada.
Los sucesos reseñados que marcaron el descalabro de la metrópoli, dejaron hondas secuelas en Hispanoamérica, ciertos puntos quedaron suficientemente claros:

* Que España cada vez podía influir menos sobre sus colonias
* Que los Borbones ya no estaban en el poder.
* Que los americanos no preferían a Napoleón.

A su vez la emergencia de la situación obligó a la improvisación y fue así que los americanos debieron tomar decisiones autónomas.

Tuesday, November 4, 2014

La crisis de la dominación colonial española en el Río de la Plata (segunda parte)

Los Borbones en España.

El advenimiento de la dinastía borbónica en España, al inaugurarse el siglo XVIII, se produjo en medio de una gran conmoción europea y tuvo además un alto costo para España, que benefició en cambio a Inglaterra.
Hacia 1700 ascendió al trono de España Felipe V. perteneciente a la familia de Borbón. El parentesco de las casas reinantes de España y Francia (Felipe V era  a su vez nieto de Luis XIV), hacía temer a las otras potencias europeas que la unión de estos importantes Estados rompiera el equilibrio europeo, celosamente arbitrado principalmente por Inglaterra. Fue así que temiendo la consolidación de una alianza, que de hecho se planteaba entre España y Francia;Inglaterra, Austria y Holanda (luego se sumaron Saboya y Portugal), se coligaron para enfrentar esta amenaza a sus intereses y proclamaron al archiduque Carlos de Austria como el más legítimo aspirante al trono de España. De esta pugna surgió la llamada "Guerra de Sucesión" de España (1702-1711), que constituyó una nueva etapa de las grandes luchas de predominio libradas tradicionalmente por Francia e Inglaterra.

Los Tratados de Utrech, que pusieron fin a la guerra, representaron el reconocimiento de Felipe V como rey de España, quien en cambio debió renunciar a sus derechos a la Corona de Francia.

A causa de esta guerra España perdió sus principales posesiones europeas y debió hacer importantes concesiones  con Inglaterra ( entrega de Gibraltar y Menorca, otorgamiento del monopolio de la introducción de esclavos negros en América; autorización del "navío  de permiso", navío de 500 toneladas que una vez al año podría llevar mercaderías  a puertos americanos; puede adelantarse ya, que éstas disposiciones tan beneficiosas para Inglaterra, incidieron particularmente en la región platense.
 Con los Borbones, en fin , se acentuó en España, la influencia francesa y comenzó la política característica de los "déspotas ilustrados".
Cuatro monarcas se sucedieron en el trono durante ese siglo: Felipe V, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV.

Reformas Borbónicas

Se realizaron una serie de reformas en la administración, en la economía, en lo atinente a las relaciones Iglesia y Estado y en la actividad intelectual. Se realizaron para España propiamente dicha y para América. Resultará útil, entonces, analizar comparativamente las medidas dispuestas con destino a España y América. Aparte se verá posteriormente cómo incidieron, dadas las circunstancias particulares del lugar y del momento en el Río de la Plata.

Reformas Administrativas:
Para España:

El esfuerzo se orientó hacia la racionalización del Estado, la unificación y la centralización administrativa. En tal sentido se abolieron o restringieron los fueros, ello contribuía a dar a España la fisonomía de un Estado moderno. Se reformaron la estructura y funciones de los Consejos, con especial jerarquía del de Castilla. Se crearon cinco secretarías  de Estado. Se redujeron al máximo los autonomismos regionales. Siguiendo los modelos franceses, los intendentes fueron los instrumentos de esa política centralizadora.

Las reformas administrativas no alcanzaban al poder real; por el contrario, se entendía a la centralización y el absolutismo monárquico, al disminuir las instituciones colegiadas por funcionarios cuya dependencia individual al poder central quedaba más ampliamente identificada.

Para América:
Las principales reformas administrativas concernientes al régimen indiano fueron:


* Creación de Secretaría del Despacho Universal de Indias (1714).Esta secretaría de residencia metropolitana, era un verdadero ministerio, cuya misión fundamental consistía en atender los asuntos americanos en nombre del Rey. A esta institución pasaron todas las atribuciones que anteriormente correspondían al Consejo de Indias, con lo cual este quedó desplazado a un plano secundario, hasta que 1812 fue suprimido por las Cortes de Cádiz.

* También la Casa de Contratación, después de haber ido perdiendo sus atribuciones, terminó siendo suprimida en 1790.

*Se redujeron parte de las atribuciones que anteriormente judiciales que desempeñaban Reales Audiencias y Virreyes.

* Se instalaron intendentes que de hecho desplazaban a gobernantes, corregidores y también restaban atribuciones a virreyes y cabildos. El régimen de las intendencias se estableció en el Río de la Plata en 1782; en Nueva España en 1786; y en Perú en 1787. El intendente desempeñaba funciones gubernativas, judiciales, de Real Hacienda y de guerra. Con ello queda claro que gran parte de las atribuciones de los virreyes y Reales Audiencias pasaron a los intendentes.

* Subdivisión del Virreinato del Perú, con la creación del Virreinato de Nueva Granada (1717) y del Río de la Plata (1776).

En América la idea en materia administrativa fue la de ahondar la centralización, a fin de coartar las tendencias automáticas que la distancia pudiera ir creando y a su vez, buscar una mayor eficacia a través de un desempeño más específico de funciones acordadas a cada institución.

Reformas Económicas.
Para España:  

Figuran entre las más importantes y reflejan influencias teóricas variadas que van desde el mercantilismo (Ustariz) hasta la fisiocracia (Jovellanos).

Para favorecer la agricultura, se tomaron medidas que permitían disponer de mayor cantidad de tierras (se combatió mayorazgos, colonización de tierras incultas, venta y reparto de tierras comunales); se complementaron estas disposiciones con una política de tenencia de tierras que favorecía al propietario y arrendatario mediano. Para favorecer el desarrollo agrícola en forma específica, se limitaron los privilegios de la Mesta (asociación de ganaderos de gran influencia política y económica).

La industria fue impulsada procurando una preparación técnica adecuada de los artesanos, reglamentando la libre introducción de materias primas  destinadas a la industria y favoreciendo la libertad  de trabajo y la iniciativa individual.
En materia comercial, se limitaron las barreras  aduaneras internas; se intentó unificar el sistema de pesas y medidas.

Estas reformas económicas demuestran que el objetivo fundamental era desarrollar la capacidad productiva de España, pero sin llegar a proponer medidas radicales. En efecto, todas estas medidas permitieron un relativo renacimiento económico, que sin embargo resultó insuficiente  por errores de la propia administración borbónica y por algunas circunstancias desfavorables que no lograron superar, entre ellas: competencia de países más desarrollados, intervención del país en guerras con los consecuentes gastos, disminución del impulso reformista durante el reinado de Carlos IV y el desastre nacional de 1808, después de la invasión  napoleónica.

Para América:

Las principales reformas se refirieron al comercio y crearon una nueva fisonomía en la economía Hispanoaméricana.

Las reformas más importantes fueron:

* Supresión de sistemas de flotas y galeones (1740) y creación del sistema de barcos de registro ( barcos registrados en España, a los cuales se les autorizaba para realizar por su cuenta el comercio hacia puertos americanos, sin la obligación de ir en convoy como hasta entonces). esta medida dio más agilidad al comercio, que no estuvo ya sujeto a la periodicidad de la llegada y salida de las flotas.

* Supresión del sistema de puerto único y habilitación de varios puertos en España y en las Indias, con lo cual comerciantes y consumidores quedaban en parte liberados del monopolio sevillano.

* Real Cédula de Libre Comercio de 1778. Autorizaba a los distintos puertos americanos a comerciar  entre sí y directamente con España. Se habilitaron nuevos puertos (13 en España y 24 en América) y se establecía un nuevo sistema impositivo

* Decisiones complementarias provocadas por la presión que circunstancias particulares de la política europea fueron creando, determinaron además: aprobación del Reglamento de libre introducción de esclavos negros en 1791 ( ya existía el antecedente a partir de la firma del Tratado de Utrecht en 1713, y de la autorización a Inglaterra del Navío de Permiso,junto a la concesión del monopolio para la introducción de esclavos negros en América)

-Autorización del tráfico con colonias extranjeras (1795)
-Autorización del tráfico con naciones neutrales durante la guerra entre España e Inglaterra en 1797 ( fue derogada en 1799).

Las reformas comerciales que los borbones  propusieron a América, ponían un énfasis especial en el desarrollo del comercio, anteriormente obstaculizado por la propia metrópoli. Es útil recordar que, para aquel entonces, el rol asignado a las colonias era prácticamente en forma exclusiva el de abastecedor a España de metales preciosos. La influencia de las nuevas orientaciones en el pensamiento económico del siglo XVIII, el probado fracaso de la anterior política económica y la necesidad de adecuar  el país a los nuevos rumbos en que Europa se iba orientando- está en ciernes  el desarrollo de la Revolución Industrial- obligaron a España a una revisión de su propia política económica y del rol que ahora en adelante deberían desempeñar sus posesiones en ultramar. Incentivar el consumo y la competencia era necesario en el libre juego de la oferta y la demanda y, aunque España nunca llegó con sus colonias a ese extremo- esto es, a aplicar el libre comercio- hubo una relativa apertura comercial que intensificó las actividades del sector, en forma notoria en Hispanoamérica.

A través de sus  reformas comerciales España apenas debilitó el férreo régimen del monopolio, sin llegar en ningún momento a abolirlo, razón de peso para que pasado el primer impacto de la reactivación económica que sin dudas notó en Hispanoamérica, en la segunda mitad del siglo XVIII, se evidenciaran más claramente las diferencias notorias que España mantenía sobre los reinos de Indias y los reclamos desatendidos en pro de una igualdad, contribuyeran a desencadenar el estallido emancipador de comienzos del siglo XIX.

Reformas Religiosas.

El catolicismo mantuvo en la  España del siglo XVIII  una enorme gravitación sobre la vida espiritual de la Nación. Los ministros del Rey enfrentaron a la Iglesia pero no en cuestiones ideológicas, sino en todo aquello que tenga relación con la afirmación del poder real y la limitación de las prerrogativas eclesiásticas.
 En tal sentido se promovieron, tanto en España como en América, una serie de disposiciones tendientes a reducir la injerencia de la Iglesia en el funcionamiento del Estado.

- Se establece el control sobre el clero y se afirma el derecho de Regio Patronato.
- Se limitan las inmunidades eclesiásticas tanto judiciales como tributarias.
- Se limita el derecho de asilo de que gozaban los Jesuitas.
-Se  prohíbe la circulación de Bula o Decretos pontificios sin previo conocimiento y autorización del monarca.

Estas medidas fueron negociaciones con Roma, que culminaron en el Concordato de 1753.
Durante el reinado de Carlos III el realismo se hizo más fuerte y pretendió imponer reformas en el seno de la propia iglesia.

La medida más importante tomada en relación con la Iglesia y que trajo consecuencias específicas para la región rioplatense, fue la expulsión de los jesuitas resuelta en 1767.
Se gestionó además exitosamente ante Clemente XIV la propia disolución de la Orden (1773).

Incidencia particular de las Reformas Borbónicas en el Río de la Plata.

Las reformas borbónicas incidieron de manera particular en el Río de la Plata por haber sido esta, hasta entonces, una de las regiones marginadas por el imperio español. La nueva orientación política que España emprendió en el siglo XVIII, revalorizó territorios hasta entonces desdeñados, en un nuevo marco histórico, en el que España captó -y por lo tanto trató de contrarrestar lo más rápido posible-los intereses de Portugal de la zona, indudables desde  que a fines del siglo XVII fundara la Colonia del Sacramento, así como los intereses británicos en la parte más austral del continente, buscando ya dominar los principales accesos a las grandes rutas de comunicación marítima.

En el juego de intereses estratégicos, el Río de la Plata, puerta atlántica de penetración al interior del continente, se volvía importante y hacia ese lugar confluyeron los esfuerzos metropolitanos.
Por esa razón se explica la decisión de crear en el lugar un virreinato. En 1776 se declara la creación provisoria del mismo, delimitándose ya su jurisdicción y en octubre de 1777 se da carácter definitivo a la creación del mismo.
Comprendía las jurisdicciones de Buenos aires, Tucumán, Paraguay y Cuyo, y el territorio gobernado por la audiencia de Charcas. La capital era Buenos Aires y abarcaba lo que hoy es  Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, parte de Brasil, Perú y Chile.La  inclusión del alto Perú (Bolivia) dispuesta, pese a las airadas protestas de comerciante de Lima, y pese a que el territorio estaba mucho más vinculado al área del pacífico que a la del atlántico, estuvo determinada por la necesidad de dotar al virreinato de una región extraordinariamente rica, con cuyos aportes del virreinato pudiera hacer frente a los importantes gastos que la nueva organización institucional demandaría.

Desde el punto de vista institucional.

El virreinato funcionó con el virrey como máxima autoridad de la jurisdicción y a partir de 1782, con el establecimiento del régimen de intendencias,propio como hemos visto, de las Reformas Borbónicas.

Hubo 8 intendencias: Buenos Aires, Salta de Tucumán, Córdoba de Tucumán, Asunción, Potosí, Charcas,Cochabamba y La Paz; y cuatro gobiernos subordinados, Mojos, Chiquitos, Misiones y Montevideo.
En 1783 se estableció la Real Audiencia con sede en Buenos Aires
En 1794 se estableció el tribunal del Consulado con sede en Buenos Aires, para atender los asuntos de todo el virreinato. Con tal motivo se designaban diputados en las ciudades más importantes, contándose entre éstas Montevideo.

Desde el punto de vista económico.


El Río de la Plata fue una de las regiones que en comparación con lo que había sido su existencia hasta ese entonces, más notoriamente cambió su situación a partir de las disposiciones de permiso al comercio intercolonial (1774-1776), y a la Real Cédula de Comercio Libre, entre España y América (1778). Una rápida ojeada a la evolución de las rentas de Buenos Aires entre 1776 y 1780, corroboran con amplitud la evidente intensificación del comercio en el Plata.

Interesa remarcar sin embargo, que el comercio tuvo efectos desiguales sobre las distintas regiones del virreinato. El litoral y la capital prosperaron pero el interior,en el que existían algunas industrias locales que producían con bastante intensidad, se vio perjudicado, ya que la industria artesanal no podía competir con los artículos manufacturados procedentes del extranjero. Las contradicciones económicas internas del virreinato se agudizaron en los últimos años del régimen y legaron el problema a la revolución emancipadora.


Sunday, November 2, 2014

La crisis de la dominación colonial española en el Río de la Plata

El Río de la Plata y la Banda Oriental en el Siglo XVIII

Los historiadores citan en el transcurso el siglo XVIII, el tránsito de la época moderna a la contemporánea. Fue en la época del Antiguo Régimen europeo,basado en el absolutismo monárquico que hubo  intolerancia de pensamiento y religión, sumada a la desigualdad social, y sin embargo, fue durante ese siglo que se elaboran ácidas críticas al régimen, se reclamó arduamente el derecho a la libertad y se derrocó en Europa Occidental, al principal baluarte del antiguo ordenamiento político y social: la monarquía francesa.

Fue también la época en que el sistema capitalista llegó a su consolidación preparando el camino, en los lugares más propicios de Eurpa Occidental para la gran revolución tecnológica, cuyas repercusiones se proyectarían mucho más allá del siglo XVIII.

También fue un siglo  que pese a las críticas, la revolución francesa y todos los cambios que ella trajo consigo, el poder absoluto y el autorismo, volvieron a encontrar eco en los déspotas ilustrados de la segunda mitad de siglo, así como en la figura de Napoleón Bonaparte, cuya acción pertenece sobre todo al primer cuarto de siglo.

No caben dudas que fue este un siglo de cambios, que protagonizó Europa y que éstos desbordarían el contorno europeo para influir de maneras diversas en el mundo colonizado que de  Europa dependía.

En la América colonial,el advenimiento de épocas nuevas se acusó de varias formas.

En la América colonial inglesa, las colonias rompieron su vínculo colonial con Inglaterra y lograron su independencia.

En a América española, las transformaciones de la época hicieron su obra y la nueva dinastía que se instaló en España con la llegada del siglo -  la Borbónica-, trató de reactualizar el decadente imperio español. Una bocanada de renovación se sintió por las colonias, en una serie de reformas que fueron más aparentes que reales en cuanto a los cambios que promovieron. Ciertas ventajas obtuvieron aquellas partes de América más relegadas- caso del Río de la Plata- debido al afán de la Corona de recuperar por otros medios el poderío económico de su distante época de oro.

Sin embargo,pese a los esfuerzos de la monarquía por evitarlo, la nueva ideología renovadora fue penetrando en el mundo colonial, para lentamente comenzar a fermentar.Se estaban preparando tiempos nuevos también para América española.

Este marco histórico resulta imprescindible como punto de partida para comprender el alcance y significados de los acontecimientos que se desarrollarán en toda América y en particular en el Río de la Plata, durante el siglo XVIII y XIX en América.

Las Nuevas Ideas del Siglo XVIII

Las  llamadas Nuevas Ideas del Siglo XVIII constituyeron un movimiento renovador intelectual amplio en su contenido u proyecciones, que posee las siguientes características:

* Negación de la autoridad y de la tradición y se fomentó el desarrollo del pensamiento crítico.

* Exaltación de la razón como guía superior del conocimiento.

* Confianza en la ciencia, el desarrollo de las ciencias naturales y el nacimiento de las ciencias sociales.

* Ataque a la religión revelada, especialmente el cristianismo, el auge del deísmo y el teísmo.

* Estimación del hombre como centro de las cosas.

* Fe en el progreso, como consecuencia de la revalorización del ser humno,  con excepción de Rousseau.

* La búsqueda de la felicidad terrenal fue la otra consecuencia lógica de la afirmación del hombre en el mundo. En la medida que la vida en la tierra no era tránsito hacia la eternidad, el hombre debía intentar obtener su felicidad; dada la unidad de la condición humana, felicidad individual y colectiva eran una misma cosa por lo que la sociedad debía entonces organizarse en función de la felicidad de los individuos que la integranban. La realización de este propósito llevaba al desarrollo de virtudes como la tolerancia, la filantropía y el humanitarismo

El movimiento intelectual tuvo sus raíces en la Edad media y se manifestó muy fuertemente en el Humanismo renacentista y en la Reforma.Desde el punto de vista geográfico, fue un movimiento de tendencia universalista que pretendió superar las barreras nacionales mediante una vinculación intelectual. Los principales centros de irradiación fueron los países católicos y protestantes de Europa Occidental. Desde allí se extendió a toda Europa y América.
Desde el punto de vista social fue la ideología de la burguesía, en claro proceso de ascenso social. En sus orígenes participaron en el movimiento integrantes de la nobleza y del clero y más tarde en el siglo XIX, se extendió la ideología al proletariado.

El pensamiento político social.

Los precursores:
Tuvo profundas raíces en las concepciones filosóficas y jurídico- políticas del siglo precedente. Del racionalismo del siglo XVII emergieron la doctrina contractualista y el derecho natural, sobre las cuales desarrollaron su pensamiento los filósofos del siglo XVIII.En ambas doctrinas se expuso una concepción del Estado, separadas de implicancias religiosas y con proyecciones muy diferentes para la convivencia social.

La doctrina de derecho natural, tal como se expresa en el siglo XVII, aportó la idea de la existencia de un derecho común a toda la humanidad, regidos por los principios racionales de vigencia permanente y que dirigía las relaciones humanas. A través de esta idea, cuyos principales representantes en el siglo XVII fueron Groccio y Punffendorf, se afirmó una concepción laica del derecho, según la cual se explicaba el origen del Estado sin recurrir a reflexiones teológicas.

De las ideas contractualistas surgió la superposición aceptada por pensadores como Hobbes, Spinoza y Locke (siglo XVII) de que las relaciones entre gobernantes y gobernados derivaban de un antiguo contrato político, del cual había surgido el Estado. A su vez las relaciones entre las clases sociales también estarían regidas en función de un contrato social. Los pensadores del siglo XVII tuvieron muy en cuenta ambas ideas y sobre las mismas elaboraron varias de sus principales críticas y teorías políticas sociales y sociales.

Referencia especial merece el pensador John Locke (1632-1704) quien elaboró su pensamiento en torno al hombre y la búsqueda de su felicidad.
Fue defensor de la propiedad privada. También aceptaba la idea de un contrato social que regía las relaciones de la sociedades.

Principales filósofos: 

Al márgen de las discrepancias que entre sí mantienen los filósofos, algunos rasgos comunes se presentan en su ideología: la negación de la monarquía de derecho divino, al respeto al parlamento inglés, la influencia del inglés Locke y en la confianza en la posibilidad de organizar racionalmente las instituciones.

Montesquieu (1689-1755).

Pertenecía a la nobleza de toga francesa. luego de haber participado de una vida pública reconocida, se retiró a la vida privada y se dedicó a escribir. La obra más importante fue "El espíritu de las leyes" (1748)
En ella estableció ciertos principios básicos sobre las relaciones humanas y el Estado.
Ahí afirmaba que "las sociedades humanas son seres naturales y están por lo tanto sometidas  a las leyes naturales. Todo el esfuerzo de los hombres debe encaminarse a lograr que las leyes positivas estén de  acuerdo con las leyes naturales. Cada país debe tener en cuenta al organizar su régimen de gobierno las condiciones físicas (clima, suelos, características del terreno, situación, extensión,riquezas) y las condiciones humanas (modo de vida de los pueblos, religión, número de habitantes, costumbres, etc). A juicio de Montesquieu el mejor régimen de gobierno es la monarquía parlamentaria de Inglaterra y la separación de los tres poderes (legislativo,ejecutivo y judicial), es pues la mayor garantía contra los excesos de la autoridad. Su punto de vista es evidentemente moderado y se orienta hacia una posición intermedia tendiente a evitar tanto la anarquía como los abuso del poder.

Voltaire (1694-1778)

Fue uno de los representantes más caracterizados del Movimiento de la Ilustración. Fue poeta, autor dramático, científico, historiador y cuentista.
La agudeza de sus juicios le causó problemas en más de una oportunidad, que le llevaron incluso a ser recluido en la Bastilla en dos acasiones. Conoció varios Estados europeos, entre ellos Inglaterra y Prusia. Desde un punto de vista político,era partidario de una monarquía limitada, pero de gobierno fuerte, pueso que la consideraba como una barrera  contra la tiranía. Sin embargo su pensamiento se volcó más a la defensa de las libertades individuales. Recomendaba la libertad  de conciencia, de trabajo y de prensa.
No era partidario de la igualdad, por lo contrario sentía un profundo desprecio por los grupos populares, a quien catalogaba de estúpidos.

Sin embargo  marcó la defensa  en pro de la tolerancia, garantías de pensamiento y expresión, garantías individuales, supresión de torturas y de la pena de muerte.

Sus obras más importantes fueron "Cartas inglesas.", en las que se tranformó en portavoz de las idea de Locke; "El siglo de Luis XIV" y "Ensayo sobre las costumbres y espíritu de las Naciones.", obras históricas ambas, "Cándido", quizás una de las más difundidas, en donde quedó plasmado lo esencial de su manera de pensar.

Rousseau (1712-1778).

Sus obras abarcaron diversas materias; tuvo ideas distintas a las de Montesquieu y a los demás filósofos de la ilustración. Su exaltación del sentimiento le opone a quienes sostenían la primacía de la razón. Su republicanismo es contrario a las tendencias monárquicas de las élites intelectuales de la época.

Su pensamiento social fue opuesto, en términos generales con el de su época. Influido por Locke y por la doctrina del derecho natural, sostenía  la idea de que el hombre natural ("ágil, robusto, solitario. institivo, completamente feliz "), había sido corrompido por el progreso y la organización de la sociedad. A partir de entonces, el hombre había perdido su felicidad, porque muchas de sus cualidades esenciales también habían sido desplazadas por la civilización, entre ellas la igualdad social de que disponía en el "Estado de Naturaleza" . De esta manera  rechazaba la idea de la fe en el progreso - típica de la época-puesto que entendía que el mismo no brindaba la felicidad.

Su pensamiento político estaba relacionado con estas ideas. Según Rousseau, todos los ciudadanos de la nación, como depositarios de la Soberanía, deberían participar en la vida del Estado.El gobierno sería un mero delegado de autoridad, encargado de ejecutar las decisiones del pueblo soberano. La ley debía ser el resultado de la voluntad general, expresada a través del pronunciamiento de la mayoría. No aceptaba el principio de la representación, el pueblo debería legislar por sí mismo y directamente. Los Estados pequeños del tipo de Ginebra, su lugar natal, resultaban ideales para practicar ese régimen que en cambio por razones obvias era inaplicable en los grandes Estados de la época.
 
La influencia de  Rousseau en los años que siguieron a la Revolución Francesa fue extraordinaria.A pesar de que su pensamiento presentó varias oscuridades, ciertas ideas se transfomaron en verdaderos portavoces, usados en lo sucesivo por todos los movimientos democráticos; entre ellos "la ley es la expresión de la voluntad general", " renunciar a la libertad es renunciar a la cualidad humana."
.

Sus obras más conocidas fueron el "Contrato Social" y "Emilio"


El pensamiento económico del siglo XVIII

Las doctrinas mercantilistas que insitían  en un agudo intervencionismo del Estado en la vida económica, entopecían la iniciativa privada, la libertad de acción, y ahogaban a los productores rurales, a la industria y al comercio.

A mediados  del siglo XVIII los filósofos se sintieron interesados por las realidades económicas y hubo tres principios básicos al respecto; la libertad entendida como necesidad ineludible para permitir el desarrollo de todas las actividades económicas, hasta entonces sujetas a trabas y reglamentaciones;  la razón, pues debía entenderse que el desarrollo económico respondía a leyes lógicas y no al azar y la naturaleza, realidad universal regida por leyes propias, que influía en la vida económica.

Fisiocracia.  

(De fisis: naturaleza y cracia: gobierno, poder). Los fisiócratas fueron pensadores de la segunda mitad del siglo XVIII, que estuvieron relacionados con el movimiento filosóficode la Enciclopedia. Sus principales representantes fueron Turgot y Quesnay. Ellos consideran que la agricultura debía ser tenida en cuenta como única forma de riqueza, puesto que ella era la acción a través de la cual la naturaleza creaba "gratuitamente sus bienes."

Sostenían además la idea de la existencia era descubrir cuáles eran sus leyes y los gobiernos solamente debían hacer respetar su libre juego.Esto es lo que explica una frase muy difundida que sintetizaba sus ideas. "Laissiez faire, lasissez passer" (dejad hacer, dejad pasar); este pensamiento expresaba una exhortación a los gobernantes para que dejaran de intervenir en forma directa sobre la actividad económica.

El pensamiento fisiocrático dejó un aporte fundamental en el campo de las teorías económicas: el de libre juego de las leyes naturales en materia económica, uno de los postulados básicos del liberalismo económico.

Liberalismo Económico. 

Paralelamente al trabajo de los fisiócratas en Francia, apareció en Inglaterra la obra de Adam Smith "Investigaciones sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones". La orientación es algo semejante, pero representa una labor más sistemática y el liberalismo económico como movimiento del cual Inglaterra sería por mucho tiempo su principal abanderada. Rechazó la idea fisiócrata de la primacía de la agricultura, insistiendo en la importancia de la libertad . Fue uno de los primeros hombres de su época en valorizar el trabajo humano como fuente de riqueza.









El Arte del Islam

Contexto Histórico:

La civilización islámica es el resultado del fuerte impulso con el que se manifiesta y difunde una nueva religión, predicada por Mahoma (570- 632), junto a la capacidad de sus seguidores para unificar administrativa, económica y culturalmente los pueblos de la península arábiga, y promover desde ésta su expansión.En menos de cien años consiguió abarcar numerosos territorios comprendidos entre India y el área del Mediterráneo.

Mahoma es considerado por los musulmanes el último profeta después de Abraham y Jesús, predicó una fe monoteísta en la que reconocía a Alá  como único dios, dueño  de la creación, frente a cuya voluntad el ser humano debe mostrar completa sumisión  (de aquí el término islam). En esta fe ocupa un lugar importante la existencia de los ángeles; la convicción de que hay una vida más allá, el ineludible juicio universal al que se enfrentarán todos los hombres; la verdad contenida en las escrituras de su libro sagrado, el Corán  y la salvación garantizada para aquellos mártires que mueran en defensa del islam.Es un conjunto de creencias muy cercanas al judaísmo, el cristianismo y otras manifestaciones propias de la región.

Mahoma comenzó a predicar en su ciudad natal, La Meca, pero fue obligado a huir a una ciudad del norte llamada Medina. Esta huida se conoce con el nombre de Hégira y  se produce en el año 622 y sirve como punto de partida para el calendario musulmán,  razón por la cual las fechas musulmanas llevan el prefijo AH (año de la Hégira).

Tras la muerte de Mahoma en  632, la organización política del islam que ocupaba toda la zona de Hiyaz, se basó en la teocracia, de forma que la autoridad completa se fundía en una sola persona, el Califa.

Los primeros Califas eran miembros de la familia del profeta, pero tras conflictos, se impuso una dinastía  de origen sirio que trasladó la capital del imperio de Medina a Damasco. Se iniciaba, en el año 661, el califato omeya.

Los omeyas se expandieron por el este hasta la India y conquistaron el norte de África, lo que les permitió acceder con facilidad a Sicilia y a Hispania. Su avance fue detenido en Francia en el año 732.

En el 745 una rebelión en el este de Persia provocó un cambio a favor de los abasíes y en el 750 comienza el califato abasí que trasladó su capital a Bagdad. Su mandato se caracterizará  por la falta de coincidencia entre las fronteras religiosas y políticas, esto provoca una desmembración del imperio islámico dada la enorme extensión y su incapacidad para controlar las zonas más alejadas.

Aspectos económicos y sociales.

El pueblo árabe, unificado por la islamización, estaba constituido por numerosas tribus de origen judío,yemení, beduino, etc, cuya característica común era su modo de vida nómada. Con una clara vocación comercial, su relación se centraba en torno a las caravanas y los núcleos urbanos donde se producían las manufacturas e intercambios.

En las ciudades de los territorios conquistados, como centros políticos, económicos, religiosos y culturales, una nueva organización social configuraba los distintos estamentos: los representantes del califa, la aristocracia militar, siempre de origen árabe; los funcionarios de los órganos de poder; y las artesanos y comerciantes, que constituían la clase media y baja y se agrupaban en barrios distintos según su oficio.

En las zonas rurales, la agricultura recibió impulso gracias a la demanda creciente de comercio y al desarrollo del regadío que incrementaron la producción.

En cuanto a la producción manufacturada, destacan la marroquinería (fruto del desarrollo creciente de la ganadería), la fabricación de papel (cuya técnica importaron de China), el vidrio y especialmente la industria textil (tejidos de algodón, lino, seda, mantas y alfombras), que alcanzaron un prestigio que todavía perdura.

Rasgos generales de la cultura islámica.

En sus conquistas, los árabes fueron considerados con las religiones, la cultura y el arte que constituían el patrimonio de los pueblos invadidos. Adaptaron y adoptaron diferentes elementos y formas para enriquecer su cultura, a la vez que favorecían el intercambio y desarrollaban una importante función transmisora del saber.

En Occidente tuvieron influencias en el terreno científico sobre todo con álgebra, trigonometría, física, química, matemáticas, astronomía, farmacia,medicina, geografía, historia y filosofía.

Introdujeron en Europa el número cero, que descubrieron en la India y aplicaron el sistema de numeración decimal, lo que les  permitió elaborar los primeros cálculos algebraicos y trigonométricos. De oriente importaron la pólvora  y la brújula, a la vez que desarrollaron técnicas hidráulicas para el aprovechamiento del agua, el alcantarillado, los baños públicos y las canalizaciones de regadío.

Las artes plásticas, en el islam, se prodigan preferentemente en la arquitectura y en las artes del objeto, la pintura y la escultura apenas tienen desarrollo debido a la prohibición coránica de representar figuras humanas.

La Arquitectura en el Islam

La arquitectura del imperio islámico no posee unas características absolutamente homogéneas, sino que con un carácter integrador adapta sus necesidades constructivas a las peculiaridades del país conquistado.
Tienen la idea de que lo abstracto  racional es sobre todas las cosas, que representa la imagen de su mundo inmaterial y trascendente, constituyendo algo inmutable frente al devenir cotidiano y se impone a lo emocional y se alejan de reproducciones de la naturaleza, para que el creyente pueda abstraerse de ella.

Los musulmanes valoran su arquitectura por su funcionalidad práctica, por su habitabilidad y como soporte de la decoración.

Elementos constructivos.

La arquitectura islámica tiende a ocultar los elementos constructivos y la estructura de sus edificaciones y a confundir dichos elementos con la ornamentación o mediante un juego de repeticiones a distintas escalas.
No son las construcciones de grandes proporciones y extraordinaria solidez, puesto que no les interesa tanto la durabilidad como su inmediata utilización. Por ello no solían recurrir a materiales de calidad y elevada resistencia, como la piedra, que además embellecen o distinguen  la construcción. Como los muros se cubrían con yeso o madera sobre los que se labraba la decoración, los materiales constructivos más utilizados son el ladrillo y la mampostería.

Como soporte adoptan el pilar y la columna, especialmente delgados porque aguantan techumbres muy ligeras. Los capiteles más utilizados son el de pencas, una interpretación esquematizada de los capiteles  clásicos corintio y compuesto; el cúbico y el de estalacitas o mocárabes.

El arco también es un elemento muy presente en esta arquitectura. Los más característicos son: el arco de herradura, que adoptan de los visigodos, el arco túmido o de herradura apuntado, el arco lobuldo o polilobulado, cuya aplicación se extenderá al arte románico; y el arco mixtilíneo, formado por líneas rectas y curvas combinadas.
Los espacios se suelen cubrir con bóvedas,entre las que destaca la de crucería, pero con la particularidad que sus nervios no se cruzan en el centro, sino que forman en él cuadrados o polígonos. también la cúpula gallonada (como la de la mezquita de Córdoba) se utiliza con frecuencia.

















  Material para comenzar las clases de economía ¿ Qué es la Economía?